Los fusilamientos del 3 de mayo. Todos los posibles análisis historiográficos. Crítica de arte
Los fusilamientos del 3 de mayo de Francisco de Goya (1814).

Los fusilamientos del 3 de mayo. Análisis historiográfico completo (I)

Sin ser para nada diestros en la crítica artística, nos aventuraremos a estudiar Los fusilamientos del 3 de mayo (1814) de Francisco de Goya de una manera un tanto particular. Dado que el paso del tiempo a diferenciado dos vías bien marcadas en el camino de la historiografía artística, el análisis correrá de la mano de los cambios que han ido moldeando esos marcos de actuación: la interpretación estética y la valoración histórica.

Obra: Crítico de arte (1955), de Norman Rockwell
Crítico de arte (1955), de Norman Rockwell.

El arte se ha concebido de múltiples formas a lo largo de la historia, algo que ha influido en la forma de crearlo, contemplarlo, disfrutarlo o analizarlo. Este es el primero de un conjunto de artículos que tratará de analizar una obra de arte desde el punto de vista de las distintas corrientes historiográficas que han tratado tanto de ordenar como de dar sentido a obras, autores y movimientos. Así, aprenderemos los métodos y herramientas con las que el crítico de arte ha llegado, con el paso del tiempo, a desempeñar un trabajo multidisciplinar (historiador, filósofo, humanista, escritor, comisario, artista, etc.) algo que, como trataremos en este artículo, ha dependido siempre del estilo y el contexto del artista/obra.

Para Vasari, el artista es el centro del universo

Procuraremos que sea el análisis más completo posible en la medida de nuestra limitada capacidad como críticos, e iremos, sobre la marcha, ligando al análisis las distintas corrientes historiográficas para arrojar sus diferentes puntos de vista.

Desde el estilo de análisis vasariano, que es con el que se inicia la historiografía artística, se toma al autor como protagonista, por ser tomado como un ser elevado, con gracia divina, como si hubiera sido tocado por las musas y no por el contexto que le rodeaba (aunque no siempre fue así, puedes leer este otro artículo sobre la emancipación del artista). El estilo o la forma artística en general, iría modificándose con el paso del tiempo por la influencia de maestros y las aportaciones de los nuevos talentos.

Goya encajaría en esta definición de artista único que creó obras clásicas y vanguardistas en tanto que aportó nuevas visiones en la forma (aunque también nuevos usos del arte). Trató todo tipo de temas: religiosos, cortesanos o galantes, y fue evolucionando hasta llegar a expresar su mundo interior y su disconformidad con ciertos aspectos sociales.

Autorretrato de Francisco de Goya (1815). Museo del Prado.

Aunque, como iremos viendo, Los fusilamientos del 3 de mayo podría encajar a la perfección en todos los tipos de análisis, ya que Goya fue un autor único (Vasari), representa su escuela, su época y su obra estará influenciada por su contexto (positivismo: Winckelmann, Taine), y a la inversa, su obra no solo hablará de su contexto y contendrá tanto la forma predominante del momento como la que estará por venir (formalismo: Riegl, Wölfflin), sino que sus obras serán de gran influencia en el marco social y hasta tendrán un ingrediente de tipo reivindicativo (Burckhardt, Marx).

Winckelmann: movimiento, estilo y contexto

Tras superar el método biográfico de Vasari, seguimos con el historicismo de Winckelmann, el cual, adoptará una metodología que irá más allá de la vida del artista -tanto artista como obras estarán agrupados en estilos- y contemplará la influencia de todo su contexto histórico.

Y es que Goya es perfecto para este análisis porque en él podemos ver los últimos retazos del Barroco y convivirá con el Rococó, el Neoclásico y el Romanticismo. Pero no conforme con ello, iría mucho más allá adelantándose un siglo y mostrándonos el expresionismo y el surrealismo. Todos estos saltos de movimientos y estilos serán teorizables, y el objetivo de Winckelmann será el de determinar cuál ha sido el desarrollo racional de esa secuencia de estilos a lo largo de la historia.

Goya era un liberal burgués y en Los fusilamientos del 3 de mayo acaba plasmando, más que la realidad, sus propios deseos. Realizada seis años después de la escena que representa, es una obra de arte subjetiva, donde Goya plasmó su visión, mostrando la atrocidad de un pueblo absolutista en contra del liberalismo. Es así como el artista consigue realzar la propia ideología liberal. Por tanto, sus iguales, burgueses cultos y a favor de este nuevo cambio, con Los fusilamientos del 3 de mayo, verán la resistencia de la nación frente al invasor, cultivando la semilla de lo que dará lugar al proceso de estatalización español.

El positivimo de Taine: el contexto influye en el estilo de la obra

Huyendo de la crítica (1874), de Pere Borrel. Historiografía artística
Pere Borrel incitaba con Huyendo de la crítica (1874) a reflexionar sobre la eterna lucha que debe librar el artista con el análisis realizado por los críticos.

Empezamos así, analizando Los fusilamientos del 3 de mayo tanto desde el punto de vista positivista como formalista y veremos así, cómo el mundo en ese continuo cambio influiría totalmente en el artista, ya que éste, se iría adaptando y evolucionando a la par del reflejo de todas esas variaciones históricas. En el caso del positivismo de Taine, reflejo del método científico y a su vez de las aportaciones de Kant de aportar también una visión subjetiva, buscará leyes fuera de la obra para poder explicarla.

Con Taine, la obra dejará de considerarse como un hecho aislado y por tanto, habrá que investigar sobre su contexto para poder comprenderla. Aunque sin dejar de tener que ver aun con el estilo propio de la obra -sin entrar en un análisis crítico desde el punto de vista histórico-, Taine sigue tratando los intereses de la escuela, las determinaciones del país o la época desde el punto de vista estético; todo ello, en parte, dada la necesidad de catalogar las obras.

Taine daría importancia al estudio del espectador, teniendo en cuenta la interpretación de la obra desde su idioma, educación o hábitos, algo que nos interesa en gran medida y que tendrá que ver con la reforma de Roland Barthes de la que hablaremos en el último de esta serie de artículos.

El formalismo de Wölffin y Riegl: el arte y los cambios de estilo tienen voluntad propia

En esa línea -en la de ceder protagonismo a la interpretación del espectador- y en relación ahora con los formalistas, Wölfflin añadiría a Riegl la importancia de la empatía, conocimientos o sentimientos del espectador, el cual, percibirá de una manera u otra la obra dependiendo de su habitus (aunque el habitus de Bourdieu llegaría un siglo más tarde). Manteniendo, no obstante, que la obra y la evolución historiográfica parten de la influencia que las formas, de manera interna y aislada, determinan el cambio de estilos, Wölfflin añadirá que el cambio de un movimiento artístico a otro será causa del cambio de percepción empática con el mundo.

Tanto Riegl como Wölfflin mantendrán que el arte de cada época y lugar tendrá voluntad propia, y esa será la causa de los cambios de estilos. Dejarían así de lado factores importantísimos de la vida de Goya que influirían inevitablemente en su producción artística, la cual variaría por todo lo que le sucedería: en 1792 queda sordo y hay un giro en su obra que se torna sombría (naufragios, locos, etc.); además, su mujer muere en 1812, en el seno de la guerra de independencia española, de la cual fue testigo. Ya en 1819 se recluye en la quinta del sordo que es donde hace las pinturas negras.

Panofsky y el análisis iconográfico e iconológico

Los fusilamientos del 3 de mayo. Todos los posibles análisis historiográficos. Crítica de arte
Los fusilamientos del 3 de mayo de Francisco de Goya (1814).

Si aplicamos el tipo de análisis iconográfico aportado por Panofsky, debemos observar con detenimiento los elementos de la obra. Por ejemplo, vemos que entre los fusilados hay uno que tiene los brazos abiertos como si fuese un Cristo crucificado. Aparece con una camisa blanca y está iluminado por un faro. Está entre los fusilados como pidiendo que lo maten a él y con cara de tristeza porque va a morir. Determinamos así que el análisis iconográfico consiste en describir los elementos de la obra.

De esta manera, desde un análisis iconológico, podríamos decir que ese fusilado es un mártir tal y como lo fue Jesucristo. A su lado, vemos a los demás presos a punto de ser fusilados con las manos cubriendo su rostro con miedo y angustia. Los franceses aparecen impersonales, no se les ve el rostro y están con los fusiles apuntando a los presos muy cerca, a quema ropa. De esta manera, en la obra no hay nada de heroísmo ni valentía ya que hasta el mártir con los brazos levantados aparenta pena y miedo. Por tanto, no percibimos nada de honor, y es que a veces, podemos extraer significados más por su ausencia que por su presencia. Determinamos así que el análisis iconológico consiste en cargar de significado los elementos descritos de la obra.

Goya da así un giro a lo antes visto en toda la historia del arte ya que hasta entonces nunca se había representado así un tema bélico; sin mitificar la guerra para exaltar sus valores, sino para todo lo contrario, para denunciarla. Solo vemos crudeza y miedo en la gente que no quiere morir, y así es como el artista plasma su visión sobre el desastre y la crueldad de la guerra.

Seguiremos con nuestro análisis de Los fusilamientos del 3 de mayo en un próximo artículo para centrarnos más en la figura de Goya, su estilo y en por qué marcó un antes y un después en la historia del arte, algo que tendrá mucho que ver, además de por su innovador estilo, con otro tipo de análisis del arte, el que se centra en la historia del pensamiento y los movimientos sociales, comenzando con el valor que Burckhardt daría a la historia y contexto que rodea a la obra hasta llegar a la concepción marxista del arte. Sigue leyendo la segunda parte:

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