Logo de Cultugrafía, revista digital de difusión y crítica cultural.

Como muchos habréis podido deducir, Cultugrafía surge de la palabra cultura, fotografía y cinematografía. No obstante, esta revista digital de crítica cultural abarcará mucho más que el análisis de películas, directores, escritores o fotógrafos. Al fin y al cabo, es quizás a lo que la palabra lleve a pensar, CULTU-GRAFÍA: fotografía cultural o algo así ¿no? En fin, como con todo, interpretaciones mil, y cada uno tendrá la suya, algo en lo que podríamos profundizar si repasásemos el posestructuralismo y a autores como Roland Barthes o Stuart Hall.

Intentaremos ir un poco más allá y relacionaremos nuestros análisis con la filosofía, literatura, arte, música, sociología, teorías de la comunicación o cualquier otra disciplina que esté relacionada y nos parezca interesante. Además, procuraremos en la medida de lo posible aportar nuevos enfoques o desvelar perspectivas poco usuales.

Como ejemplo de esa multidisciplinariedad, os aconsejamos varios artículos. El análisis cinematográfico sobre la teoría del simulacro y matrix; el repaso al cine de Pixar a través de su problema con la diferencia; la relación entre fotografía, selfie y narcisismo; la fusión de estilos musicales de Screaming Headless Torsos; o el nuevo periodismo que busca verdades haciendo equilibrios entre los márgenes que separan realidad y ficción.

Manifiesto. Difusión y crítica cultural

El objetivo de Cultugrafía

Cultugrafía es una revista de difusión y crítica cultural, y se propone fomentar el pensamiento crítico y ser un referente de calidad. La auténtica comunicación es la crítica a la comunicación. Retomamos la línea de la Escuela de Fráncfort para hablar sobre la pseudocultura o la falsa cultura potenciada ahora más que nunca por nuestra aldea global y la sociedad red. El pensamiento crítico nunca ha sido por tanto más necesario. Para dotar de conciencia a una población hiperestimulada ante la sutil, y no tan sutil, influencia de la industria cultural.

Por ello, ofrecemos una difusión y crítica cultural con textos cercanos al análisis y formato ensayo, de reflexión personal y al mismo tiempo universal, sobre temas de suma importancia social y que acontecen a nuestra era contemporánea. Con carácter multidisciplinar, abordaremos todo tipo de cuestiones que tendrán que ver con cine, fotografía, arte, música, filosofía, sociología, teorías de la comunicación, literatura, artes escénicas o cualquier otra disciplina que concierne al aspecto cultural.

El pensamiento crítico nunca ha sido tan necesario

Debido al continuo cambio al que nos vemos sometidos dada la presencia absoluta de internet y la rápida evolución tecnológica, vivimos un momento de tránsito en el que las antiguas formas de ofrecer contenidos se han adaptado necesariamente a las nuevas para sobrevivir dentro de una economía global en la que tanto la oferta de entretenimiento como las múltiples pantallas usadas para su disfrute son cada vez mayores.

Es algo que ha llevado a muchos cambios, los cuales, han traído a la industria del entretenimiento nuevas formas de producción y consumo donde tanto internet como las redes sociales sitúan a los usuarios como los mayores productores de contenidos.

Nace así la motivación de escribir desde el pensamiento crítico para la revista Cultugrafía. Con una problemática que se instala en todos los hogares. El impacto de la demoledora cantidad de imágenes que consumimos, agudizado cada día más por internet, la multitud de pantallas y la amplia gama de contenidos que la generosa industria del entretenimiento ofrece para las masas. Por ello vemos necesario rotar la mirada, para desembocar en otro punto de vista que lleve a una difusión y crítica cultural que aporte otro tipo de contenidos fuera de los cánones establecidos.

Logo Cultugrafía. La Amirada. Difusión y crítica cultural
Logo de Cultugrafía.
La mirada gira para convertirse en otra, más aguda, afilada y reflexiva.

Hiperabundancia icónica. 24 horas conectados

A esta problemática se le añaden otras tantísimas como la necesidad de estar siempre conectados. Y es que el impulso de observar y ser observados nos empuja a indagar continuamente en los perfiles de la gente a la vez que subimos nuestras propias fotografías, reclamando nuestro derecho hipermoderno a ejercer el acto comunicativo.

Pensemos en el individuo que realiza fotos morbosas de un accidente sin el más mínimo atisbo de humanidad, en el que sube selfies frente al espejo o en el que se hace la misma foto que todos delante de la Torre de Pisa o las Pirámides de Egipto. Necesitamos dejar constancia de nuestra existencia. Esta hiperabundancia icónica tiene consecuencias en las que trataremos de indagar desde el pensamiento crítico.

Consumo y espectáculo para todos

Se pretende denunciar una situación que es alarmante. La población vive por completo alienada en una sociedad de consumo donde el espectáculo cobra cada vez más y más protagonismo. Puede que estemos ante la nueva y definitiva condición humana que viene para quedarse y mutar a favor de una vanguardia tecnológica que lleva de la mano el afincamiento definitivo de la sociedad digital como parte misma de nuestra naturaleza humana.

Puede que dentro de unos años todo esto esté más que normalizado, que esta llamada de atención no sirva de nada y que sea ese el destino de la humanidad. Depender por completo de la tecnología, estar por completo conectados, sin pensar en nada, perdiendo el tiempo en pasar y pasar el dedo por las pantallas de nuestros teléfonos viendo el contenido que publican nuestros conocidos y no conocidos, contenidos falsos y superficiales que no hacen más que fortalecer la mentira de nuestros cuerpos digitales.

El pensamiento crítico aporta posibles soluciones

¿Cómo enfrentarse entonces a tendencias ya inscritas y estandarizadas en tan poco tiempo a nuestra naturaleza social? ¿Cómo desmontar además un sistema tan arraigado, bien estructurado y que además es dominado por la élite de la economía mundial? Parece una causa perdida, aunque no por ello debemos dejar de intentar involucrar a la población e intentar dotar de ese pensamiento crítico a quien no lo tenga, y de animar a colaborar de alguna manera a los conformistas que ya lo tengan.

Vemos necesario exponer, desde la categoría de pensamiento crítico de Cultugrafía, que la sociedad hipermoderna no está preparada para los cambios que han traído las tecnologías de la información y la comunicación. Al igual que tampoco lo estaba la incipiente sociedad moderna cuando se instauró la radio, algo que demostró Orson Welles con su Guerra de los mundos en 1938. De la misma manera que tampoco estaba preparada, tal y como opinaba el cineasta Abel Gance, para la propagación e industrialización del cine a principios de siglo:

“Y hete aquí que, en una prodigiosa vuelta al pasado, nos expresamos como los egipcios […] El lenguaje de las imágenes aun no está a punto porque nuestros ojos aún no están hechos para ellas. No hay aún suficiente respeto, suficiente culto, hacia lo que expresan» (Gance, 1927: 100-101).

El cine y las artes. Vehículos provocadores de cambio

El cine puede tomarse como una herramienta efectiva para propiciar el cambio hacia la reflexión y el pensamiento crítico, gracias a su fácil propagación y a su potencial narrativo y visual.

Parece que el escritor Franz Werfel era consciente del poder que tenía la cinematografía y que, como pasaría durante la posmodernidad, podría llegar a usarse para indagar en la complejidad humana, romper tabúes o cuestionar el sistema establecido:

“El cine aún no ha captado su verdadero sentido, sus posibilidades reales. […] Éstas consisten en su singular capacidad para expresar, con medios naturales y con una increíble fuerza de persuasión, lo quimérico, lo maravilloso, lo sobrenatural” (Werfel, 1935).

Las TIC, armas de doble filo

El ser humano ha necesitado miles de años para adaptarse a cambios evolutivos. Esos cambios, siempre al hilo de los avances técnicos, han supuesto un beneficio para la sociedad y un alarde de sus infinitas posibilidades.

El problema del ser humano radica en la costumbre de actuar sin responsabilidad. Puede que la ignorancia sea la peor de nuestras enemigas. Y es que pocas veces nos paramos a pensar en el impacto negativo o las consecuencias que estos avances podrían ejercer sobre nuestra frágil conciencia. Ni siquiera nos planteamos si influyen en mayor o menor medida en la forma en que percibimos la realidad.

Puede que ese necesario descanso, ese periodo de reflexión y adaptación, se haya visto truncado, -al menos durante el último siglo, desde la sociedad industrial avanzada hasta la era de la información y del conocimiento- por el ritmo frenético del capitalismo.

Herederos de la perspectiva crítica

¿Es por tanto la sociedad hipermoderna una adaptación tecnológica y comunicativa de la sociedad industrial avanzada tal y como la plantearon los teóricos críticos? Es decir: ¿mismo perro pero con distinto collar?

¿Seguimos por tanto sometidos a la alienación producida por los medios de comunicación de masas y la industria del entretenimiento? Y si añadimos internet a la receta, ¿no crecería el mal estar de los críticos de los años cuarenta de manera exponencial? ¿Son por tanto los mass media, y ahora más que nunca, instrumentos al servicio de la sociedad del espectáculo y del consumo?

Sergio Town. 31/12/2020

Autores de Cultugrafía

Los redactores de Cultugrafía nos esforzamos al máximo para ofrecer a nuestros lectores artículos de primer orden, completamente originales y con información traída de autores de primer nivel para ofrecer una difusión y crítica cultural de calidad.

Obra de artistas que puedes encontrar en nuestros artículos

Además, y siempre que se adapte a nuestras necesidades y temática, emplearemos obras de artistas, preferiblemente coetáneos a nosotros, para ilustrar nuestros artículos. De esta manera, podremos dar difusión a creadores de toda la esfera artística y a su vez crear nuevos discursos subversivos gracias a la unión de sus significados con los nuestros; uniendo así dos grupos de sistemas de códigos que connoten hacia otra infinidad de significados.

Algunos de nuestros referentes.

Utilizamos todo tipo de bibliografía para documentarnos y escribir nuestros artículos especializados. Encontrarás obras sobre Teorías de la Comunicación, Filosofía, Cine, Fotografía o Arte, entre otras.