Magma. Attahk de 1978. Img destacada
Magma portada disco Attahk de 1978. Obra del pintor surrealista suizo H. R. Giger.

Descubriendo a MAGMA, la banda creadora del zeuhl

Grupo música Magma.

Aunque me crie (musicalmente hablando), escuchando grupos enmarcados dentro del género “Rock Progresivo”, o más conocido aquí como “Rock sinfónico”, de los años 70 y 80: YES, Emerson, Lake and Palmer, Genesis, King Crimson, Camel o Pink Floyd. Podríamos seguir con una interminable lista de brillantes y prolíficas formaciones, he de decir que no conocí a los franceses MAGMA hasta hace unos pocos años, y la verdad, han sido un descubrimiento alucinante y ya tienen un sitio específico en mi “estantería musical” personal.

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La historia de MAGMA

Esta formación tiene su origen a partir de 1969 y a lo largo de su trayectoria ha sufrido muchos cambios, tanto de formación como en su instrumentación, desde sus inicios hasta la actualidad.

Su líder y fundador Christian Vander creció en una familia de músicos, siendo niño su madre le presentó a Elvin Jones y Kenny Clarke. Durante su adolescencia, el trompetista Chet Baker le regaló su primera batería, y años más tarde llegó a conocer personalmente a John Coltrane.

En 1967 Christian tocó en diferentes clubes con grupos de jazz y R&B. Ese mismo año murió Coltrane, tras la pérdida de su admirado y principal referente, se marcó como un objetivo personal crear un nuevo estilo musical, ya que no quiso seguir tocando Jazz tras la pérdida, aunque la semilla ya estaba puesta y el jazz seguiría muy presente en su música.

El grupo grabó su primer álbum titulado con el palíndromo MAGMA en 1969 y fue publicado en 1970, aunque posteriormente sería relanzado con el nombre de Kobaïa, este primer trabajo resultó ser muy incomprendido en su época, y tuvo muy poca aceptación, además estaba cantado en un dialecto del francés, o idioma creado por el propio Vander, el (Kobaïano). Los músicos originarios de la banda provenían de diferentes estilos musicales, el jazz, rock, pop, o música clásica; y de algún modo se aunaron en el objetivo común de romper todos los cánones tradicionales establecidos. Dando lugar a su propio estilo y creando un subgénero dentro de la escena del rock progresivo denominado Zeuhl, que en la lengua kobaïana significaría “celestial«. Aunque también se les incluye dentro de la corriente Rock en oposición (básicamente a contra corriente).

Aunque sus primeras actuaciones no fueron muy fructíferas, según el propio Vander, el público no conectaba con su música, e incluso llegaron a cortarles los cables de sonido en alguna ocasión. Su debut en París llamó mucho la atención, y obtuvo muy buena crítica, en 1971 sacan su segundo álbum titulado 1001° Centigrades, un disco conceptual que complementa su primer trabajo, formando una suitte de tres movimientos y dando lugar a su primera trilogía llamada «Kobaïa«. La formación no obtendría todo el reconocimiento hasta la publicación de su tercer álbum Mëkanïk Dëstruktïẁ Kömmandöh. Producido por el excéntrico empresario y mánager Giorgio Gomelsky.

A lo largo de la década de los 70 la banda Magma sigue publicando sus trabajos: el cuarto álbum Ẁurdah Ïtah en 1974, Üdü Wüdü en 1976, Attahk en 1978, en este último nos encontramos el diseño del pintor surrealista suizo H.R.Giger en la portada.

Magma portada disco Attahk de 1978. Obra del pintor surrealista suizo H. R. Giger.
Portada del disco Attahk de 1978. Obra del pintor surrealista suizo H. R. Giger.

MAGMA, puro juego rítmico, armónico y melódico entre instrumentos

Es muy importante destacar el continuo concepto de cambio, el devenir y la evolución de sus composiciones, al igual que no podemos bañarnos dos veces en un mismo río, algo parecido sucede al tocar un tema, cada momento es único e irrepetible. A partir de esta idea, podríamos decir que los temas de Magma han ido variando y modificándose a través del tiempo, conforme han sido tocados en directo, dependiendo de en qué etapa de la banda Magma escuchemos un tema en concreto podemos apreciar cambios muy sustanciales siendo la misma pieza.

Tal vez lo que más nos puede atraer en ciertas composiciones es el juego continuo en las funciones rítmicas, armónicas y melódicas de las diferentes secciones de instrumentos, en especial a partir de su tercer álbum Mëkanïk Dëstruktïẁ Kömmandöh, podemos distinguir ese “cambio de papeles”, es decir, como las voces mantienen un obstinato continuo que va creciendo hasta el cielo, mientras la batería y el bajo son los que continuamente cambian, y desplazan toda la sección. Todo eso sonando, por poner un ejemplo, en un compás de 7/4, 5/4, o todo un despliegue de diferentes amalgamas, algo que para un músico que está acostumbrado a escucharlo todo a 4/4, o estar escuchando continuamente temas con estructuras que son (con todos mis respetos) “sota, caballo y rey”, resulta muy descongestivo. Es como tomar un trago de agua fresca en medio de un desierto.

Al margen de las composiciones, la textura que logran en algunos temas, con una pegada tan impresionante de la batería, a la vez de la interacción asombrosa con el bajo, con un sonido de jazz bass vintage y algo de drive, es sencillamente para perder la cabeza. En ocasiones, ese “caos ordenado” resulta hipnótico para el que escucha. Es una verdadera genialidad, ese amasijo de desplazamientos rítmicos que Vander consigue con la batería dentro de sus propias composiciones.

En cuanto al estilo, podríamos decir que encontramos totalmente latente el jazz de Coltrane, fusionado en las composiciones con la influencia clara de Stravinsky, dando como resultado una muy enriquecida mezcla vanguardista totalmente nueva hasta su día, dejándonos llevar apreciamos contrastes de pasajes muy oscuros con otros brillantes y luminosos, todo cambiante, con mucha dinámica rítmica. Así como: quietud, estabilidad y orden en las progresiones armónicas, fluyendo con una sonoridad muy poderosa. Este subgénero dentro del rock progresivo denominado Zeuhl es una corriente única en la historia de la música.

Las trilogías de MAGMA

Desde sus inicios hasta la actualidad se han ido completando trilogías a través de diferentes discos y que no necesariamente guardan un orden cronológico, pues no sería hasta la primera década del 2000 cuando la banda culmina sus trilogías, completadas totalmente en el año 2009 con la publicación oficial de la Trilogía Esencial de Magma: Köhntarkösz (1974), Köhntarkösz Anteria (2003) y finalmente ËmëhntëhttRê (2009). En términos generales podíamos conglomerar su discografía sumando tres extensas obras, con tres movimientos cada una:

  • Kobaïa. 1º La decouverte de Kobaïa; 2º Le voyage; 3º 1001º centigrades.
  • Theusz Hamtaahk.1º Theusz Hamtaahk; 2º Ẁurdah Ïtah; 3º Mekanïk Destruktïw Kommandöh.
  • Ëmëhntëhtt-Ré. 1º Köhntarkösz Anteria; 2º Köhntarkösz; 3º Ëmëhntëhtt-Ré.

Una recomendación para empezar a escuchar a MAGMA

Como curiosidad me queda recomendaos la escucha de este magnífico tema, que teniendo en cuenta su duración, considero más que asequible (para iniciarse). Pertenece a un EP publicado en 1998 con estas dos piezas Floë Ëssi/Ëktah, el primer tema es una composición del bajista Philippe Bussonnet, apreciamos una espectacular línea de bajo en la introducción, doblada por la guitarra, sonando a jazz-fusión puro y duro. Y la batería de Vander como sello inconfundible de la casa, con una melodía sencilla pero hipnótica y unos exquisitos arreglos de voces. Una parte central muy reposada seguida de un pasaje muy disonante y áspero que nos conduce a un final denso e intenso. De alguna forma se me hace corto, ya que la pieza finaliza con un glisando hacia atrás en el bajo, llevando un efecto como de “wha wha” y distorsión, que nos deja con la miel en los labios, dejándonos entrever que la pieza continuaría con un solo de bajo.

¿Por qué escuchar a Magma?

Algo que queda claro desde el principio, es que no es un grupo que se pueda tener como música de fondo para oírla mientras hacemos otros menesteres, Magma requiere una atención total en su escucha. Al final, podríamos sacar la similitud de escuchar música con el hecho de hacer un viaje. Si lo que nos apetece es solo salir a dar un par de vueltas a la manzana y volver pronto a casa, esta no es la música adecuada para esa experiencia tan cotidiana. Pero, si visualizas la experiencia como la realización de un largo viaje, en el que atraviesas muchos paisajes, diferentes climas y condiciones meteorológicas, así como conocer diferentes costumbres y culturas. Aquí tienes la nave, eso sí, cuando estés de regreso a casa volviendo del planeta Kobaïa, muchas cosas habrán cambiado, tal vez hasta tu forma de entender la música.

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